En el marco del proyecto seccional “Construyendo red de trabajo, intercambio y aprendizajes”, colegios privados de nivel secundario realizaron el cierre que logró unir a los estudiantes de 4to año en un viaje de aprendizaje, reflexión y fraternidad.
Las instituciones educativas Santa María de los Ángeles S-011, Tomás Alva Edison S-113 y el Centro Educativo Dios Padre S-099, pertenecientes a la Sección 1 de la supervisión de Secundaria de la Dirección de Educación Privada de la DGE, a cargo de Marcela Bruna, del departamento de Guaymallén, llevaron a cabo el cierre del proyecto. La jornada permitió contextualizar desafíos y detectar problemáticas reales para resolver situaciones en equipo, poniendo en uso las herramientas, los conocimientos y la creatividad de cada perfil de estudiante.
El encuentro estuvo marcado por dinámicas de integración y miradas atentas, con la proyección de 10 cortometrajes audiovisuales creados íntegramente por los jóvenes. Pantalla de por medio, los estudiantes alzaron su voz para reflexionar sobre desafíos urgentes de la actualidad: la huella digital, la convivencia en las redes, la empatía, la comunicación asertiva y la responsabilidad social. Lejos de ser meros espectadores de su época, los estudiantes demostraron una solidez argumentativa, un respeto y una soltura que conmovieron a todos los presentes.



Los equipos directivos de las tres instituciones brindaron una lección de liderazgo impecable: cuidaron cada detalle operativo, gestionaron certificados, prepararon premios y coordinaron tres jornadas sin perder jamás la calidez. Recibieron un agradecimiento muy especial, la directora Dorka Fernández y la vicedirectora Cintia Noé Figueras, del Instituto María de los Ángeles; la directora Romina Iragorre, la vicedirectora Noelia Grando y el regente Gustavo Castro, del Colegio Tomás Alva Edison y la directora Verónica Pizarro y el regente Guillermo Meloni, del Centro Educativo Dios Padre. Asimismo, los docentes de cada grupo, contagiaron entusiasmo en la producción técnica, guiaron las actividades o aportaron su mirada como jurados.
Cabe destacar que este proyecto no solo unió a tres colegios, sino que consolidó una comunidad de aprendizaje profundamente humana, donde los estudiantes demostraron que, cuando se les brinda el espacio, sus palabras tienen el poder real de transformar el mundo.
Al respecto, Marcela Bruna expresó: “Felicitaciones a los equipos directivos por una gestión impecable en la logística, certificación y premios de estos tres encuentros; su compromiso y afecto por la comunidad educativa se reflejaron en cada detalle. Un sincero reconocimiento a los docentes por ser el motor creativo de sus estudiantes, acompañándolos con entusiasmo en la producción audiovisual, actuando como jurados y ofreciendo un sostén pedagógico y humano ejemplar. Finalmente, un gran reconocimiento para los verdaderos protagonistas, los estudiantes de 4° año, verlos argumentar sobre huella digital, convivencia en redes, empatía y responsabilidad social demostró un trabajo en equipo y una madurez capaz de transformar el mundo. Con la presentación de los 10 audiovisuales, no solo culminó un proyecto, se consolidó una comunidad de aprendizaje viva, reflexiva y profundamente humana. ¡Felicitaciones a los tres colegios participantes por esta experiencia inolvidable!”
Pilar Navarro, estudiante del Instituto María de los Ángeles, manifestó: “El hackathon fue una hermosa y entretenida experiencia ya que al juntarnos con otros colegios pude salir de lo cotidiano. Aprendí a trabajar en equipo, además de que los temas me parecieron muy buenos y abordaban problemáticas actuales que es importante concientizar y trabajar, con las presentaciones finales de los trabajos pude ver otra forma de edición audiovisual muy creativa. Me llevo nuevos amigos, risas y experiencias”.
Por su parte, Emilia Gramage, Luisana Arcidiacono y Octavio Roger, estudiantes del Colegio Tomás Alva Edison, dijeron que “fue una experiencia llena de aprendizaje, risas y conexión sincera. Nos dio la oportunidad de abordar las problemáticas que realmente vivimos los adolescentes y transformarlas en videos e ideas capaces de impactar a otros. Entrelazar las realidades de cada colegio, abrazar nuestras coincidencias y tejer amistades genuinas que continúan acompañándonos día a día. Terminamos con la certeza de que cuando nos escuchamos, crecemos juntos, que el próximo año se sumen muchas más escuelas para seguir construyendo, codo a codo, un futuro lleno de esperanza”.



Mientras que Mara Núñez, Guadalupe Rodríguez y Emilia Rivero, estudiantes del Centro Educativo Dios Padre, coincidieron: “fue una de las vivencias más lindas, transformadoras y esperanzadoras que compartimos. Salir de la rutina escolar para encontrarnos con estudiantes de otros colegios, la empatía y las ganas de construir juntos nos transformaron en un gran equipo. Lo más valioso fue escucharnos, enriquecernos con nuestras diferencias y crear soluciones reales para problemáticas humanas. Esta experiencia nos demuestra el enorme potencial, la creatividad y la empatía de la juventud cuando se le abren estos espacios. ¡Ojalá se sigan multiplicando! ¡Muchas gracias por esta oportunidad que quedará grabada para siempre!”
Fuente: Prensa DGE





