Este año la propuesta buscó que la reflexión sobre la no violencia trascienda las aulas y llegue a toda la comunidad e invitó a asumir un compromiso común de escucha, diálogo, respeto y cuidado.
Bajo el lema “La paz comienza por mí”, más de 400 personas caminaron por las calles de Luján de Cuyo para compartir un mensaje de paz, unidad y compromiso con la no violencia. La jornada culminó una etapa de trabajo comunitario impulsada por la escuela técnica 4-151 Doctor Benito Marianetti, bajo la dirección de Mauricio Lemos. En el encuentro, cada reflexión y aporte ayudaron a construir un propósito común.


La iniciativa contó con la participación de la comunidad educativa y de las familias de la institución; estudiantes de las escuelas secundarias 4-165 Pablo Neruda y 4-012 Ing. Ricardo Videla; representantes de la Municipalidad de Luján de Cuyo; la directora de Educación del municipio, Constanza Caminos e integrantes de la organización “Mundo sin Guerras y sin Violencia”. Además, se sumó el acompañamiento de personal policial de Ciudad y de la Subcomisaría de Pedriel, junto con Seguridad Vial.
Los estudiantes previamente abordaron la temática en charlas, obras de teatro sobre bullying, entre otras actividades en las aulas. Estos espacios permitieron expresar sentimientos, escuchar otras experiencias y reflexionar sobre las consecuencias de la violencia e invitaron a pensar qué puede hacer cada uno para mejorar la convivencia. De allí surgió el lema que acompañó el proyecto “La paz comienza por mí”.
Se confeccionó una bandera que convirtió esa reflexión en una tarea compartida, con paños celestes y blancos de casi 100 metros de largo. En ella se escribieron mensajes y dejaron sus firmas estudiantes, docentes, personal no docente, familias, autoridades de la Dirección de Educación Secundaria de la DGE; de la supervisión Sección 6 y directivos de las escuelas que la integran, y del CCT 6-506 Dr. Ramón Lemos, IES 9-029, y las escuelas 1-012 Comandante Saturnino Torres, 1-206 Nicolás Avellaneda y 1-212 Antonio Zinny; del municipio departamental, del Hospital Pediátrico Dr. Humberto Notti, y de una organización mundial por la paz y la no violencia. Esta participación visibilizó la importancia del trabajo en red.
La jornada comenzó con el izamiento de la Bandera Nacional y el despliegue de la bandera, con la huella de quienes compartieron su propósito y acompañó a la comunidad en la caminata hacia la escuela María Auxiliadora del distrito de Pedriel.


Durante el recorrido, de aproximadamente cuatro kilómetros, muchas manos sostuvieron la celeste y blanca; con esa misma esperanza se fueron sumando estudiantes de otras escuelas, familias, representantes municipales y vecinos, fortaleciendo así los vínculos comunitarios.
Cabe destacar que uno de los momentos más conmovedores fue el cruce del histórico puente de hierro sobre el Río Mendoza, cubierto de celeste y blanco con la cordillera como testigo, lo que dejó una postal inolvidable.
Por otra parte, el cálido recibimiento en la escuela María Auxiliadora unió a las comunidades en un mismo deseo: construir espacios donde el respeto, el diálogo y la paz formen parte de la vida cotidiana. Luego, en el parque de la institución, los participantes formaron el símbolo mundial de la paz, una imagen que quedó registrada como testimonio del compromiso asumido por la comunidad. En el cierre, los presentes compartieron actividades lúdicas, recreativas y conversaciones al aire libre, una experiencia histórica que invitó a disfrutar y reconocer que cada persona puede aportar a una comunidad más unida y libre de violencia.
En este contexto, Lemos destacó que la caminata dejó un claro mensaje: No a la violencia ni a las guerras, sí a la paz y a la libertad. “Este mensaje comenzó a construirse en la escuela, salió a las calles y encontró nuevas manos dispuestas a sostenerlo, con el desafío de seguir edificando cada día esa paz que la comunidad expresó al caminar en conjunto”.


Fuente: Prensa DGE





