La comunidad educativa participó en una innovadora experiencia enmarcada en el proyecto institucional “Abrazando Infancias”, junto a la red de Colegios Maristas de la Provincia Cruz del Sur y bajo los lineamientos del PEAMM.
El jardín P-004 San José, del colegio Marista, de Ciudad de Mendoza, bajo la dirección de Gabriela Dorca, se transformó en un gran laboratorio de indagación, asombro y descubrimiento. Los niños y niñas de todas las salas compartieron con las familias y la comunidad educativa los aprendizajes construidos a lo largo de sus propuestas de Aprendizaje Basados en Proyectos (ABP).


A través de un recorrido interactivo, cada exposición reflejó semanas de trabajo previo que, mediante ateliers, talleres expresivos, territorios de aprendizaje y escenarios lúdicos, las y los pequeños investigadores exploraron respuestas a sus propias preguntas e hipótesis sobre:
• El proceso de filtración del agua.
• Por qué y cómo se forman las burbujas.
• El proceso de elaboración de la miel.
• Cómo generar un hábitat para los insectos.
• Qué son los gérmenes y cómo cuidar nuestra salud.
• Tinturas naturales.
• Los derivados de plantas aromáticas.
• La formación de las nubes.
• El juego con colores y materiales diversos.
Por su parte, Dorca agradeció el acompañamiento de las familias y de la supervisora, y puso especial énfasis en el trabajo comprometido y profesional del equipo docente, tanto en esta propuesta como en cada una de las que se lleva adelante en el jardín, pensadas para promover los derechos de las infancias, en particular el derecho a una educación de calidad, propiciando que niñas y niños sean los verdaderos protagonistas de sus aprendizajes, al potenciar el espacio como tercer alfabetizador y facilitador del desarrollo integral.
La inspectora Técnica de la Sección 2 de Nivel Inicial, de Gestión Privada, Silvana Maurino, destacó la diversidad de proyectos con propuestas acordes a la edad y el interés de las y los pequeños estudiantes, quienes participaron de manera activa para responder las preguntas iniciales a partir de la observación, la exploración, la experimentación científica, la indagación, la elaboración de los diferentes productos y la comunicación a las familias de lo vivenciado y aprendido. Además, puso en valor el trabajo del equipo directivo y docente, la exquisita presentación de los diferentes estands, dando un lugar privilegiado a los trabajos de los estudiantes y cuidando los aspectos estéticos en esta feria de ciencias institucional.
De esta manera, la gran Feria de Ciencias no solo fue un espacio de exhibición, sino una verdadera fiesta del conocimiento. Al incentivar la curiosidad desde la primera infancia, el colegio Marista reafirma su compromiso con una educación activa, donde los más pequeños aprenden ciencia y descubren que son capaces de transformar su entorno a través de la investigación, con la certeza de que estas primeras experiencias científicas dejarán una huella imborrable en el corazón y la mente de sus alumnos y las familias.


Fuente: Prensa DGE




