Con la implementación de Design Thinking, referentes de la DGE, autoridades escolares y docentes de la provincia analizaron nuevas estrategias para fortalecer los espacios de aprendizaje en los jardines.
La Dirección de Educación Inicial de la Dirección General de Escuelas (DGE), liderada por Marcelo García, junto a su equipo técnico-pedagógico acompañó a supervisores, directivos y maestros en el 8° encuentro virtual sincrónico del trayecto formativo «Patchwork Experiencial: Buscamos entre todos un Jardín diferente». La propuesta centró su base en la metodología de pensamiento de diseño.
El trayecto se estructuró en las etapas de Design Thinking, empatizar, definir, idear y prototipar, aplicadas al diseño de espacios institucionales. Durante la cuarta etapa, las instituciones socializaron el prototipo de sus experiencias, centrándose en la creación de ambientes alfabetizadores. Se destacó la importancia de diseñar espacios visualmente armónicos, despejados y con intencionalidad pedagógica (agendas, calendarios, abecedarios, pictogramas y diarios murales) vinculados a experiencias reales. Asimismo, se remarcó que estos entornos deben construirse con los niños y no solo para ellos, promoviendo su participación activa.



La jornada incluyó una capacitación específica a cargo de la fonoaudióloga del equipo, Yanina Canales, quien compartió una guía de indicadores de alerta en el desarrollo de la comunicación infantil, organizada por franjas etarias (de 3 a 4 años, de 4 a 5 años y a partir de los 5 años). La especialista remarcó que el rol docente no consiste en diagnosticar, sino en observar con criterio pedagógico y derivar oportunamente. En ese sentido, destacó que la sala funciona como un espacio privilegiado de observación donde ciertas dificultades del lenguaje se manifiestan con mayor claridad que en el ámbito familiar. Además, puso en valor el Taller de Alfabetización Parental, una estrategia que varios jardines ya vienen implementando para acompañar a las familias en el desarrollo del lenguaje desde el hogar.
Luego, García y su equipo técnico presentaron los fundamentos del “Aula Maker”. La exposición se centró en el aprendizaje STEAM, un enfoque que quedó de manifiesto en las propuestas compartidas por los jardines participantes. Se trata de la cultura del “hacer”, la cual no requiere tecnología compleja, sino que apunta a cultivar la creatividad y la capacidad de resolver problemas a partir de la exploración, la experimentación y la transformación del entorno inmediato, utilizando materiales simples, manipulables y seguros al alcance de los niños.
Asimismo, se sumaron las dimensiones propias vinculadas al PEAMM: la alfabetización temprana y los procesos comunicativos y metacognitivos; la motricidad y la exploración corporal; las ciencias y el descubrimiento del mundo natural; el “corazón”, referido a la empatía y la resolución pacífica de conflictos; la ingeniería y el diseño de soluciones; la tecnología y el pensamiento computacional (incluyendo el uso de robótica como la Bluebot y la programación en bloques); y el arte como espacio de expresión y sensibilidad estética. En este marco, se anunció que próximamente se profundizará en cada una de estas dimensiones con propuestas concretas para el diseño de las aulas AMCCITAM, y se invitó a los equipos a continuar registrando y documentando sus experiencias como parte del proceso de evaluación dentro de la etapa de prototipado del Design Thinking.
El encuentro cerró con la presentación de dos experiencias institucionales concretas. El Jardín P-040 Maristas San José, de la Ciudad de Mendoza, a través de su directora Gabriela Dorca y docentes, compartió el trabajo realizado en torno a los territorios de juego y exploración inspirados en la pedagogía de Reggio Emilia y los “cien lenguajes del niño” de Loris Malaguzzi, así como la implementación de momentos de interioridad, metacognición y aprendizaje basado en proyectos (ABP). El equipo destacó además el uso de un sistema de semáforo para evaluar la significatividad de las experiencias semanales de los alumnos, como herramienta de autoevaluación institucional. Mientras que el Jardín Exclusivo 0-010 Madre Teresa, de San Rafael, representado por la directora Beatriz Aldonza y la supervisora Eliana Cañadas, presentó la propuesta de las «Maletas Viajeras», una iniciativa que extiende la alfabetización más allá del aula, llevando libros y fichas de registro a los hogares para fomentar la lectura compartida en familia. Además, expuso la resignificación del espacio de biblioteca institucional, a partir del trabajo de diagnóstico de una practicante de formación docente.



Ambas instituciones coincidieron en que el error forma parte constitutiva del proceso de prototipado. Probar, ajustar y volver a evaluar sin temor a modificar un rincón o reemplazar un recurso resultó clave, tanto para los aprendizajes de los niños como para el crecimiento profesional de los equipos docentes.
En este contexto, García felicitó a los equipos participantes por la riqueza de los recursos y el aprovechamiento del micro y macroespacio. “Es muy destacable cómo conectan las propuestas con el PEAMM para promover aprendizajes base en Lengua y Matemática, demostrando cómo los dispositivos y materiales al alcance de los chicos habilitan experiencias potentes y simplifican la evaluación mediante rúbricas”.
Por su parte, Gabriela Dorca, expresó: “Patchwork en nuestro colegio, nos ayuda a entrelazar y concretar un proyecto que comenzó en 2020. Al principio íbamos por prueba y error, con el miedo a que fuera un desorden, pero comprendimos que trabajando la heterogeneidad según las necesidades de los alumnos logramos aprendizajes significativos”.
Desde la organización se invitó a las instituciones participantes a recorrer las bitácoras pedagógicas disponibles en el aula virtual y a seguir enriqueciendo las próximas instancias de formación. El trayecto Patchwork Experiencial continuará desarrollándose en articulación con el Proyecto Educativo Marco PEAMM y la iniciativa provincial Queremos Aprender.
Fuente: Prensa DGE





