El Programa Provincial de Fluidez y Comprensión Lectora tiene como objetivo fortalecer las habilidades de lectura de los estudiantes mediante acciones de enseñanza, evaluación y acompañamiento pedagógico que favorezcan la comprensión de textos y el desarrollo de trayectorias escolares exitosas. La iniciativa considera que la fluidez lectora es una condición fundamental para comprender lo que se lee y construir aprendizajes significativos en todas las áreas del conocimiento.
Mejorar la fluidez lectora es un desafío que compromete a todos los actores de la comunidad.
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A través de recursos para el aula, materiales de apoyo, instancias de formación docente y operativos de medición, el programa brinda herramientas para que las escuelas identifiquen fortalezas y necesidades de los estudiantes y desarrollen estrategias de mejora acordes a cada contexto educativo.
La propuesta forma parte de las políticas educativas de alfabetización y mejora de los aprendizajes impulsadas por la Dirección General de Escuelas. Su implementación combina acciones de diagnóstico, seguimiento e intervención pedagógica orientadas a fortalecer la lectura fluida, la prosodia, la precisión lectora y la comprensión de textos.
Uno de sus componentes principales es el Censo de Fluidez y Comprensión Lectora, que permite relevar periódicamente las habilidades lectoras de los estudiantes. Los resultados obtenidos constituyen una herramienta para la toma de decisiones pedagógicas y el diseño de estrategias de acompañamiento para quienes presentan dificultades.
El programa también promueve la lectura en voz alta, la formación continua de docentes y la generación de propuestas que involucren a las familias y a toda la comunidad educativa en el desarrollo de hábitos lectores.
Celebrar la lectura en voz alta en el mes de abril nos permite poner atención a uno de los aspectos más relevantes en la formación del lector: la mediación de quien pone voz a un texto y habilita procesos de comprensión en quien escucha, es además el motor de un vínculo afectivo con la lectura que persiste en el tiempo.
Destinar un mes del año a poner foco especial en la lectura en voz alta, nos permite asociar la agenda de fluidez lectora a la promoción y animación a la lectura como componentes inseparables.